Vallado de fincas rústicas ¿Qué tenemos que tener en cuenta?

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Una finca rústica es una muy buena opción para preservar zonas rurales y beneficiarse con ello, pero para poder estar al día en las normativas de estas fincas hay que tener en cuenta algunos detalles importantes como la normativa de vallado y cerramiento de la finca.

Este punto es muy importante en el caso de que haya otras fincas colindantes para evitar algún problema de invasión de terreno o evitar que salgan animales de la finca. En general lo primero que hay que hacer si se quiere vallar la finca, ya que es una obra menor, es solicitar en el Ayuntamiento en el que se ubique la finca el permiso requerido, por lo que será necesario adjuntar el proyecto relativo al cierre de la finca que deberá ser aprobado por el área de urbanismo del Consistorio. También habría que aportar información sobre el material que se quiera utilizar para hacer los cerramientos (alambre de malla, empalizada, muro, etc.). Por otra parte, para evitar problemas con los dueños de las fincas colindantes, como hemos mencionado anteriormente, una buena opción es adjuntar el proyecto de vallado conjuntamente, de forma que los gastos sean divididos y la valla sea colocada a una distancia equidistante de las dos fincas sin tener que utilizar más terreno propio para instalarla ya que si los dueños de las fincas colindantes no estuvieran de acuerdo, la valla debería ser colocada sobre el terreno de quien solicita el cerramiento de la finca.

Dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que se quiera realizar la obra e incluso Provincia o Municipio de dicha Comunidad, la norma varía levemente. Castilla y León, Extremadura o Andalucía son algunas de las Comunidades Autónomas con mayor número de fincas rústicas, fincas con normativas diferentes entre ellas, la distancia mínima de vallado respecto a carreteras, caminos, cañadas y demás vías públicas o la altura de estas.

En Castilla y León los cierres y vallados de fincas con materiales opacos y con una altura superior a un metro y medio deben situarse a una distancia no inferior a tres metros desde el límite exterior del camino. Si dicho límite no está definido, la valla debe situarse a una distancia mínima de cuatro metros desde el eje central del camino.

En Extremadura las medidas son más estrictas en cuanto al material del vallado se refiere. Por ejemplo, no presentarán elementos cortantes o punzantes los cerramientos de fincas colindantes a vías públicas, o caminos rurales o municipales. En caso de utilizar postes metálicos, tendrán que tener un acabado que permita su integración visual, evitando el uso de materiales brillantes o galvanizados. Se recomienda que se pinten de colores ocres o verdes. No se pueden utilizar especies vegetales para apoyar la función del cerramiento y la distancia para la ubicación de la instalación del cerramiento se tiene que fijar mínimo a 5 metros del eje central del camino.

En Andalucía pasa más o menos lo mismo. El cercado deberá integrarse a la perfección en el entorno rural, es decir, los postes del cerramiento deberán ser de madera y la valla de tela metálica con una retícula mínima de 30×15 cm con una altura máxima de 210 cm y una distancia mínima entre postes de entre 5 y 6 metros. Se prohíbe como material de vallado la tela de rafia o malla de sombrero, así como el mallazo de redondos corrugado. La distancia mínima de los vallados respecto del camino será de 8 metros si es un camino principal y de 7 metros si el camino es secundario.

La normativa se puede encontrar en el Boletín Oficial de cada Comunidad Autónoma, pero a grandes rasgos estos son los principales requisitos que conlleva la instalación de una valla o cercado de fincas rústicas. No hace falta decir que el vallado debe de estar lo más adaptado posible al paisaje.

Una buena gestión de una finca rústica es casi el punto más importante para tener en cuenta ya que si se incumple alguna normativa o no tienes en cuenta ciertos puntos puedes llegar a tener un gran problema, por lo que te aconsejamos que si estás pensando en adquirir o gestionar una finca rústica acudas a expertos que te aseguren que no tendrás ningún problema con tu finca en un futuro.