Despoblación rural: Pueblos deshabitados y fincas rústicas

¿Qué es la despoblación rural?

Desde hace un par de décadas, las zonas rurales de España están perdiendo habitantes a gran velocidad. En este periodo de veinte años, los municipios de mil habitantes o menos han perdido hasta 142.000 habitantes. Esto es el equivalente a la desaparición de 140 pueblos, que ahora están desiertos.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2019, el 72% de la población de España ocupaba el 1% de todo el territorio, y el 90% de los residentes en España, residían en el 12% del territorio.

El abandono del mundo rural es un problema que nos afecta a todos por muchos y muy diversos motivos. Por eso, hoy os hablamos sobre la despoblación rural y las ventajas de las fincas rústicas para frenar esta tendencia.

Causas de la despoblación rural

Actualmente, y según el último Informe de Población y Despoblación en España realizado por la Federación Española de Municipios y Provincias, el 50% de los municipios españoles están en riesgo de extinción. Hay cuatro causas principales que fomentan la despoblación rural y que se convierten en un círculo vicioso del que es muy difícil conseguir salir.

  • Envejecimiento de la población
  • Salida de la población joven
  • Caída de la natalidad
  • Baja densidad demográfica

La poca actividad económica en los pueblos y la gran oferta de oportunidades en las grandes urbes ha generado una emigración masificada hacia estas grandes ciudades. A raíz de eso los servicios se han ido perdiendo y la actividad económica ha seguido disminuyendo. Si esta tendencia no se corrige, los pueblos y las pequeñas zonas rurales terminaran por caer en el abandono y desaparecer.

Consecuencias de la despoblación rural

Como hemos comentado al principio de este artículo, la despoblación rural es un problema que nos afecta a todos, a muchos niveles diferentes. A continuación, os contamos qué pasa si permitimos que las zonas rurales sigan perdiendo habitantes y por qué debemos ponernos manos a la obra para frenar el éxodo rural.

Pueblos fantasma

Aunque no lo parezca, España es el país más despoblado de Europa.  Según datos del INE, cada hora cinco vecinos se van de sus zonas rurales de origen. La conocida como la Laponia del sur abarca 1.355 municipios situados en la Serranía Celtibérica, donde la densidad de población es de menos de ocho habitantes por kilometro cuadrado.

Se calcula que en estos momentos en España hay más de 3.000 pueblos y aldeas abandonados repartidos entre Galicia, Castilla y León, Asturias y Aragón. Actualmente, muchos de estos pueblos abandonados se pueden comprar a precios de saldo, aunque la burocracia y las costosas reformas que requieren las viviendas dificultan enormemente devolverles la vida.

Hay que destacar que algunos de estos pueblos abandonados se dedican ahora a servicios educativos, ofreciendo visitas guiadas para descubrir la forma de vida rural, las leyendas y los grandes paisajes del interior del país.

Consecuencias Medioambientales

Hay muchas consecuencias a nivel medioambiental a raíz de la despoblación rural, que están agravando de forma drástica la crisis climática en la que el mundo está sumido. A continuación, os explicamos 3 de ellas:

  • Incendios: La despoblación rural hace que los bosques no se cuiden, el ganado no se coma los arbustos que se convierten en combustible para los incendios que cada año queman nuestro territorio. Por un lado, esto significa la disminución de la cubierta forestal y el resentimiento del ecosistema. Por el otro, los incendios hacen que se desertifique el suelo, esto calienta el clima y la crisis climática provoca más incendios. Así, es imperativo que el ganado vuelva a la naturaleza.
  • Disminución de la diversidad biológica: Al abandonar los cultivos tradicionales en favor de los monocultivos, a lo que hay que sumar la desaparición de la actividad agraria, se pierde la biodiversidad tanto de especies vegetales como animales autóctonos. Esta pérdida de biodiversidad afecta directamente a la conservación del suelo, la regulación del agua y la mitigación del cambio climático.
  • Absorción del CO2: Aunque actualmente se están llevando a cabo algunas políticas ecologistas para reducir la contaminación en las ciudades, el 90% de la población del país vive en grandes ciudades donde hay altísimas concentraciones de CO2. Debido a que las zonas rurales consiguen neutralizar las emisiones de CO2 que se generan en las grandes ciudades, resulta imprescindible mantener al máximo la actividad rural. De esta forma los niveles de emisiones de gases nocivos se compensarían y nuestro entorno sería mucho más sano para todos.

Consecuencias económicas

A nivel económico, contribuir al desarrollo sostenible y al crecimiento económico de las zonas rurales diversifica las fuentes de riqueza de un país. Además, reduce la dependencia exterior del mismo en el momento de adquirir recursos agroalimentarios.

En este punto, cabe destacar que el principal impedimento para el desarrollo de negocios y la activación económica y social en las zonas rurales es la falta de desarrollo tecnológico y de telecomunicaciones. Esto se traduce en una brecha digital que afecta a varios miles de municipios donde no llega internet. En la actualidad todos los negocios requieren de una conexión a la red, y uno de cada catorce trabajadores se ha pasado al teletrabajo. Una buena línea de internet permitiría que los pueblos pudieran crecer con nuevos negocios digitales. De esta forma, acceder a puestos de trabajo en empresas de otras localidades fuera mucho más fácil. Por otro lado, el acceso a la tecnología digital permitiría modernizar mucho las tareas del campo y por ende aumentar su explotación gracias a la implementación de las TIC.

Soluciones a la despoblación rural: Las fincas rústicas como dinamizadores sociales para la repoblación de zonas rurales

Como hemos visto en artículos anteriores, hay muchas maneras de sacar partido a una finca rústica. Hoy queremos proponeros algunas ideas que pueden beneficiar al entorno donde se encuentre la finca rústica, tanto en el aspecto medioambiental y de sostenibilidad como en el social y humano.

  • Disfrute privado: Puedes convertir tu finca rústica en tu primera o segunda residencia. Volver a los pueblos también es un primer paso para repoblarlos y reactivar su economía.
  • Fines agropecuarios: Puede ser una finca agrícola o ganadera, forestal, cinegética… La explotación profesional de una finca rústica genera puestos de trabajo, reactivando la economía local. Además, según la manera de trabajar, se podría contribuir al medioambiente produciendo productos Km0 ecológicos. De esta forma se genera un beneficio para el propietario, para los trabajadores, para el pueblo y para el medioambiente que no se resiente de producciones contaminantes.
  • Negocio turístico: Puedes convertir tu finca rústica en un hotel rústico con encanto; reactivarás la economía local y atraerás a más gente al pueblo.

 

Si tienes dudas de como puedes sacar partido a tu finca rústica ponte en contacto con el equipo de Crops Capital, estaremos encantados de ayudarte a conseguir el objetivo que quieras para tu finca rústica.

Si no estás seguro de porqué deberías invertir en fincas rústicas, puedes encontrar más información sobre precios, tipos de fincas, subvenciones y qué tener en cuenta antes de comprar una finca en este artículo.