Enoturismo: Saca partido a tu finca rústica

Que el vino tiene un papel especial en la cultura de nuestro país está más que claro, y seguro que alguna vez te has planteado darle un giro a tu vida y dedicarte al cultivo de las viñas. Si te encantaría hacerlo, pero no sabes como sacarle partido a un viñedo, ¡nuestra propuesta sobre el enoturismo te encantará seguro!

La viticultura está presente en muchas de nuestras fincas rústicas, y desde Crops Capital queremos darte opciones para que además de producir el vino, puedas desarrollar otros negocios de lo más rentables gracias a tu bodega.

¿Quieres saber más sobre el enoturismo?

¿Qué es el enoturismo?

El enoturismo o turismo enológico es el maridaje perfecto entre el vino y el turismo, que permite a quien lo practica escaparse de la rutina y conectar con la naturaleza a través de la gastronomía y del vino.

El propósito del enoturismo es acercar un poco más a los amantes del vino con los procesos de elaboración y con el entorno rural en el que tienen lugar, enriqueciendo así la propia cultura vitivinícola de estos lugares.

Por su puesto, el enoturismo también es una fantástica fuente adicional de ingresos para los dueños de fincas rústicas y sus bodegas, además de una estupenda oportunidad de crear sinergias con otros productores de la zona.

Características del enoturismo

Planificar una estrategia que integre el enoturismo podría ser muy beneficioso para tus bodegas, y es una manera excelente de empezar a sacar rendimiento a las fincas rústicas vinícolas en venta que puedes encontrar en nuestro catálogo.

Estas son algunas de las razones por las que esta actividad no debería faltar en ningún viñedo.

  • Es una forma de presentar productos a nuevos públicos, así ampliarás tu mercado.
  • Significa una fuente de ingresos a tener en cuenta para una finca.
  • Es una actividad económica en crecimiento dentro del sector.
  • El público objetivo es muy amplio, ya que se puede realizar acompañado de amigos, familiares e incluso como una actividad de team building para empresas.

Tipos de enoturismo

Para que la introducción del enoturismo en tu finca rústica sea un éxito rotundo, deberás analizar el sector y decidir cual es la mejor opción en función de cómo lleves la gestión de tu finca rústica.

Existen diferentes tipos de enoturismo, cada uno diseñado para un publico concreto:

Puertas abiertas: Degustación

Quizá sea la parte más conocida del enoturismo y, sin duda, la que más gusta y suele atraer a más personas; la cata de vinos.

En las degustaciones se ofrecen pequeñas muestras de una selección de los productos más atractivos de una bodega, a la vez que se dan detalles sobre la elaboración y la manera de catar la bebida.

Es una manera estupenda de publicitar y dar visibilidad a tus mejores vinos.

Turismo enológico de educación

Otro tipo de enoturismo es el que pretende aumentar los conocimientos sobre el vino de los turistas.

En este caso, las bodegas organizan actividades para llevar un paso más allá la experiencia de inmersión en el mundo vitivinícola, por ejemplo, se pueden montar showcookings, talleres de maridaje

Es la manera perfecta para mostrar todos los matices de la cosecha y cómo sacarle el máximo partido.

Eventos exclusivos

Hay muchas maneras de entender el enoturismo de eventos; desde la celebración de fechas señaladas relacionadas con el mundo del vino, como pueden ser las fiestas de la vendimia, hasta eventos creados por la misma bodega.

Una idea podría ser la fiesta de presentación de un nuevo producto, un festival de música, un ciclo de gastronomía autóctona de la zona… ¡las opciones son infinitas!

Tipos de enoturistas

En la vida hay gente para todo, y en el enoturismo no podía ser diferente.

A la hora de incluir el enoturismo como una actividad en tu finca, debes tener en cuenta a todos los tipos de enoturistas que pueden interesarse por tu propuesta.

A continuación, te dejamos los 3 tipos más comunes:

  • El apasionado del vino: Auténtico entusiasta de la enología; querrá saberlo todo sobre las viñas, las cosechas, la bodega y, por su puesto, sobre el vino. Una buena cata, un paseo por las viñas y un recorrido por la bodega acompañados de una explicación detallada será la mejor opción para este turista.
  • El gastrónomo: Aquella persona que no entiende el vino sin la gastronomía; una actividad de showcooking o un taller de maridajes serán el broche perfecto para cerrar la visita, la cata y su experiencia con el enoturismo. Puedes vincularte con otras fincas de la zona y crear un menú degustación a base de productos km0.
  • El enoturista casual: No es experto, pero tu propuesta le parece interesante; Suele ser gente que está por la zona y aprovecha para participar en actividades como una cata de vinos con encanto y un paseo por las viñas.

Hacer crecer tu negocio de enoturismo

La conclusión de este pequeño análisis del sector para crear un negocio de enoturismo es sencilla; con un mismo espacio y un mismo producto, puedes satisfacer las necesidades de muchos perfiles de cliente.

Simplemente diseña 3 o 4 tipos de experiencia enoturística; define muy bien las actividades que se realizarán en cada una y marca un precio adecuado (puedes fijarte en lo que cobra tu competencia).

Además de las entradas, vende tus vinos directamente en la bodega después de la cata, una vez que los hayan probado, ¡seguro que querrán llevarse una botella o dos!

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