Tipos de suelos rústicos

Si estás pensando en emprender una nueva inversión en el sector de las fincas rústicas, lo primero que deberías hacer es informarte bien sobre las características de los suelos rústicos que pretendes explotar.

Y es que, tal y como pasa, por ejemplo, en el momento de vallar una finca rústica, hay unas legislaciones que hay que cumplir.

Hoy, en Crops Capital, te contamos todo lo que debes saber sobre los suelos rústicos y de qué manera puedes sacarles una buena rentabilidad.

¿Quieres saber cómo conseguirlo? ¡Sigue leyendo!

¿Qué son los suelos rústicos?

Hay muchas cosas que aprender sobre este tipo de suelos. Por ejemplo, debido a sus características naturales, este tipo de suelos se encuentran dentro de un espacio rural. Pero lo que debes tener muy claro, es que, en general, los suelos rústicos no son urbanizables.

La normativa actual sobre suelos rústicos estipula que los fines a los que se puede dedicar este tipo de suelo son:

  • Agrícolas
  • Ganaderos
  • Cinegéticos
  • Forestales
  • Aquellos que estén relacionados con el uso racional de los recursos naturales

Estas limitaciones en la construcción de los suelos rústicos las imponen las administraciones y se deben a la necesidad de preservar y proteger los recursos naturales. Es por este motivo que no está permitido hacer cambios que alteren el desarrollo natural de la zona, lo que, por su puesto, incluye la edificación.

Suelos rústicos vs. suelos urbanos: Diferencias

¿Qué diferencia hay entre los suelos rústicos y los urbanos?

Así como las zonas rústicas deben dedicarse a fines agrícolas y ganaderos, los suelos urbanos se dedican a la producción de servicios urbanísticos o básicos.

La principal diferencia es que, a diferencia del suelo rústico, el suelo urbano apenas se encuentra con limitaciones a la hora de edificar.

Por otro lado, los suelos urbanos no pueden usarse para llevar a cabo fines agrícolas o ganaderos o forestales, exactamente los mismos que solo pueden llevarse a cabo en el suelo rústico.

Esto puede que te sorprenda, pero, así como el ayuntamiento debe ofrecer los servicios básicos en suelo urbano, no es obligatorio que lo haga en el suelo rústico.

Finalmente, no podíamos comparar suelos rústicos y urbanos y no hablar de precios, y es que el suelo urbano es muchísimo más caro que el rústico.

Características de los suelos rústicos

Está claro que la característica más importante de los suelos rústicos es la imposibilidad de urbanización, pero a su vez, debemos distinguir entre dos tipos de suelo rústico:

  • Comunes: aquellos que aún que no reúnan los requisitos naturales para considerarse una zona protegida, siguen siendo inadecuados para su urbanización.
  • Protegidos:cómo su nombre indica, este tipo de suelo reúne una serie de características que requieren de protección para evitar su urbanización. Por ejemplo, porque tienen valor paisajístico o natural, y su conservación, mantenimiento e incluso restauración son interesantes para todos. 

¿Qué usos se le pueden dar?

Tal y como te comentábamos antes, en las zonas rústicas, se pueden llevar a cabo, básicamente, actividades de producción agrícola y ganadera.

Así mismo, en los suelos rústicos que encontraremos en zonas rurales también se pueden practicar otras actividades reguladas, como por ejemplo actividades cinegéticas o de minería, así como forestales; u otras modalidades recreativas, más orientadas al sector del turismo rural.

No necesariamente hay que ceñirse a una sola actividad en una finca; si tus suelos rústicos cuentan con las condiciones apropiadas para realizar más de una, solo necesitarás las autorizaciones necesarias para poder llevarlas a cabo todas ellas al mismo tiempo, y sin problemas legales.

¿Se puede construir en los suelos rústicos?

Como te contábamos al principio, hay algunas excepciones que permiten la edificación en suelos rústicos, aunque estas están atadas a muchas condiciones previas y, como siempre dependerán de la legislación.

Principalmente, se pueden construir instalaciones y edificios que contribuyan directamente a la explotación agrícola-ganadera que se lleve a cabo en ese terreno.

Sin embargo, como te decíamos hay muchas limitaciones, por ejemplo, según la legislación que proceda en un territorio se podría construir una vivienda si esta estará destinada a la explotación agrícola o ganadera y si esta es la fuente principal de ingresos del propietario.

Aún así, podría ser que en el terreno en el que te encuentres, solo puedas hacer trabajos de rehabilitación sobre una vivienda ya existente.

Legislación para la construcción en suelos rústicos

Como te debes haber imaginado, la legislación para la edificación en suelos rústicos varía en función de la comunidad autónoma en la que se encuentre, y en algunos casos incluso del propio municipio.

Por este motivo, es importantísimo que, antes de adquirirlos, te informes muy bien del rendimiento que le podrás sacar y de las leyes que tendrás que cumplir.

Crops Capital, expertos en gestión de fincas rústicas

La compra de suelos rústicos requiere mucha previsión, por eso, vale la pena contar con profesionales expertos en esta materia que te aconsejen en todo momento.

En Crops Capital tenemos todo un equipo especializado que estará encantado de asesorarte en todas las dudas que puedas tener.

Contacta con nosotros y te ayudaremos a conseguir la mejor opción para tus objetivos concretos.

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